sábado, 8 de septiembre de 2012

CONCHITA GIRO DE SAN PEDRO: GRACIAS, CACHITA, MADRE DE TODOS LOS CUBANOS



GRACIAS CACHITA, MADRE DE TODOS LOS CUBANOS 

                          Por:  Conchita Giro de San Pedro
 

              En 1612 aparece en la Bahía de Nipe, al norte la que luego fue conocida como provincia de Oriente, una imagen de la Virgen María sobre una tabla con la siguiente leyenda ¨Yo Soy la Virgen de la Caridad.¨ Este hecho ocurrió exactamente un siglo después del establecimiento del primer asentamiento español en Cuba allá por el año 1512 en Baracoa.

              Al aparecer la imagen de la Virgen en aguas cubanas ya se estaba forjando en Cuba el concepto de la nación cubana.  Según el historiador Pedro de Moya en su obra Santiago de Cuba Historia y Folklore, la primera manifestación que se conoce de nacionalidad cubana ocurrió en el año 1547 cuando Miguel Velázquez, presbítero de la catedral de Santiago de Cuba, le escribió al Obispo Sarmiento condenando el sistema colonial imperante en la isla.

              La Virgen de la Caridad, Cachita, como cariñosamente es llamada por los cubanos dentro y fuera de la isla, ha estado presente en el corazón de los cubanos a través de toda su historia, comenzando algo más de medio siglo después de esa primera manifestación de nacionalismo arriba mencionada.  Estuvo presente durante la época de la esclavitud y a través de todas las gestas libertarias que comenzaron allá por el año 1823 con la conspiración de los Soles y Rayos de Bolívar, considerada como el primer intento de liberación de los criollos del dominio español y culminando con la Guerra de Independencia que concluyó en 1898.   Desde 1902 hasta 1958, época conocida como la república, en  Cuba había total libertad de cultos y al Cobre, allá donde nuestra Cachita eligió que le levantaran su altar-- según el testimonio de la niña Apolonia-- acudían los cubanos de toda la isla a venerarla.  El Santuario del Cobre se convirtió en sitio de peregrinación y de oración donde los cubanos, no importa su condición social, raza y hasta religión, acudían a implorarle un favor o a agradecerle la gracia concedida.

              Es de interés notar que fueron los patriotas de nuestras gestas libertarias, nuestros valientes mambises, los que por la devoción que sentían por la Virgen de la Caridad, le pidieron a SS el Papa Benedicto XV que la declarara Patrona de Cuba, hecho que sucedió en 1916, quedando su festividad fijada para el 8 de septiembre.

              El 1 de enero de 1959 Cuba dejó de ser una república pluripartidista donde prevalecía la libertad de cultos.  Sin embargo, este hecho no pudo arrancar del corazón de los cubanos la devoción a La Virgen de la Caridad.  Durante varias décadas a partir de esa fecha, aunque los cubanos no pudieran acudir a las iglesias debido a la persecución y miedo imperantes, ellos veneraban a Cachita en sus hogares y en sus corazones.  Los que tuvimos que partir a la diáspora, la continuamos venerando pues la consideramos como el lazo más fuerte que nos une a la patria que nos vio nacer.  Es como si al partir hubiésemos dejado allá a nuestra madre y ni el tiempo ni la distancia hacen que nos olvidemos de ella.

              La Santísima Virgen de la Caridad ha sido y es el refugio continuo y constante de los todos los cubanos durante cuatro siglos y es por ello que hoy, al conmemorarse los cuatrocientos años de su aparición en aguas cubanas deseo darle las gracias.  Gracias, Cachita, porque nunca nos has abandonado y no importa cuan duras hayan sido las pruebas por las que hemos tenido que pasar a través de nuestra historia, siempre has estado junto a nosotros para darnos consuelo con tu presencia espiritual en nuestras vidas.  Estoy segura que estarás regocijante junto a tu pueblo también cuando resurja en Cuba ese amanecer por el que tanto te rogamos intercedas ante tu amado Hijo y que termine esa noche oscura que dura ya más de medio siglo. 

Miami, Florida, 8 de septiembre, 2012


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